Para este proyecto de reforma integral en Terrassa disponíamos de un presupuesto muy ajustado, así que prácticamente todo el mobiliario es de Ikea. Adaptamos piezas que el cliente quería conservar con mobiliario nuevo, buscando una línea armónica y uniforme para que todas las piezas se integraran en el conjunto. Pero a la vez redistribuimos el espacio y le hicimos una pequeña lavada de cara cambiando suelo, pintando paredes y puertas.

Era un espacio bastante pequeño y el programa de necesidades del cliente bastante extenso, pero conseguimos personalizarlo hasta el último detalle para que cumpliera sus expectativas.