Las necesidades de las familias varían a lo largo del tiempo: la llegada de animales domésticos, un nuevo miembro en la familia, cambio de hábitos, trabajar en casa, separaciones, … y los espacios los tenemos que adaptar

Con la actual situación económica, antes de vender y comprar otra vivienda cada vez mas, se valora la posibilidad de reformar. Pero tomar la determinación de hacer obras en casa se convierte muchas veces en una inquietud, se tienen que decidir muchas cosas y no siempre sabemos por donde empezar. Escoger los industriales que harán la obra, el orden de entrada de cada uno, la elección de materiales, decidir que es lo mejor para nosotros, … Que hace que retrasemos estas obras tan deseadas? El presupuesto, la falta de tiempo y la pereza son algunos falsos mitos que tenemos siempre en la cabeza.

‘Estoy harta que el precio final de la obra siempre sea superior al pactado, no quiero sorpresas de última hora’ es lo primero que me dijo la Sra. Antonia. Y es que es una de las grandes preocupaciones que tenemos todos cuando pensamos en hacer reformas en casa. La manera de controlar que el gasto total no suba es vigilar que el precio de los trabajos de los industriales corresponda con el pactado. Tenemos que contar que puede salir alguna partida que no esté planificada pero se deberá aceptar antes de ejecutarla, de esta manera no tendremos sorpresas cuando lleguen las facturas. En el caso que estos extras suban mas de lo esperado recomiendo reducir per otro lado, si se compensa con otra partida, el cómputo total no incrementará.

Unos clientes de Sabadell temían con los términos de ejecución: ‘Para realizar estas obras tardarán una eternidad’. La clave está en coordinar muy bien a todos los industriales que intervienen en la obra de manera que el segundo vaya detrás del primero sin perder días, una buena comunicación hará que todos tengan claro que tienen que hacer y si tenemos preparado todo el material en el almacén facilitaremos los trabajos. El 90% de les veces que se pierde tiempo es porque el material que se necesita llega mal o no llega en la fecha acordada.

‘Da pereza… es necesario vaciar los armarios de la cocina, los juguetes de los niños y mi colección de zapatos’, decía Marta antes de pactar el inicio de las obras. Porque no lo plantamos de otra manera? Será un buen momento para hacer limpieza de los armarios, tirar los juguetes viejos y no acumular cosas que ya no utilizamos. Además hay empresas de mudanzas que se pueden encargar de hacer estos trabajos (vaciar armarios y desmontar muebles) incluso, nos lo pueden guardar mientras hacemos la reforma.

La Mónica, a la que le añadimos una habitación me preguntó: ‘Cuando haga la reforma no podré vivir durante las obras en casa?’ Según la intervención que se tenga que hacer es compatible vivir y hacer obras, eso si, nos tenemos que mentalizarnos que se hará polvo y se deben respetar los horarios de los industriales para garantizar el buen ritmo de la obra.

Buscar el mejor precio de baldosas o el sofá en oferta, puede ser un trabajo imposible si trabajamos de lunes a sábado y tenemos niños. ‘Ya me gustaría contratar a una
 para que me ayude y me asesore en las reformas pero tiene que ser muy caro!’, me va dijo una amiga justo antes de empezar a preparar la reforma de casa. En realidad no tiene que ser así, mis honorarios se adaptan a la intervención que se tiene que hacer, intento conseguir los mejores precios para que con el mismo presupuesto entren mis honorarios.

Aprendamos a disfrutar de nuestro hogar, tener un espacio personalizado y adaptado a nosotros hace que podamos descansar mejor, estudiar cómodamente y sentirnos bien para afrontar nuevos retos y tener cualidad de vida.

No te lo mereces?